Los Productos - Café
 
           
   
  El café surge del cafeto, arbusto de 6 a 8 m de altura, que se mantiene en 2 m por poda. Sus frutos son pequeñas "cerezas" rojas que contienen, cada uno, dos granos de tamaño variable, según las variedades del cafeto. Los granos se separan de la pulpa del fruto antes del descascarillado, la selección y la puesta en sacos; se trata del café "verde". El café verde se tuesta, adquiriendo el color con el que se conoce popularmente.

Si bien el café es una de las bebidas de consumo más difundido en el mundo, es también una de las más antiguas. Son varias las leyendas que explican el origen del café. Pudo haber sido originario de Etiopía o de Persia (actual Irán), desde donde seria llevado a la Arabia meridional. Aunque las versiones son encontradas, se atribuye el origen del nombre del grano a la palabra turca "kawah", que significa "lo que maravilla y da vuelo al pensamiento". Otras versiones relacionan el origen de la palabra con la región de Kaffa en la Alta Etiopía, de donde probablemente provenga el grano.

Entre las diferentes leyendas sobre su origen la de Kaldi es la más conocida. La historia cuenta que cerca del año 600 en un monasterio un pastor llamado Kaldi observó que sus cabras se comportaban en forma diferente después de haber comido las hojas de un arbusto desconocido para el mundo. Luego de distintas pruebas, el pastor logró adaptar el producto al consumo mediante una infusión.

Si bien las plantas de Café son originarias de la antigua Etiopía en la República de Yemen, los árabes fueron los primeros en descubrir las virtudes y las posibilidades económicas del café.

En cuanto a su ingreso al mundo occidental, el café goza desde sus comienzos de gran aceptación en Europa. Luego de su llegada a Italia en 1645 por cortesía de el comerciante Veneciano Pietro Della Valle, el café se impone en Inglaterra en 1650 y a Francia en 1660 para llegar a ser un verdadero producto tradicional de nuestra civilización.

De las 800 especies de cafetos que hay en el mundo sólo se cultivan 10 y dos de ellas son las más importantes ocupando un 90% de la producción mundial. Estas dos especies son: el café Arábica y el café Robusta.

El café Arábica representa casi un 70% del mercado mundial, clasificado como el de más alta calidad, así también como el más cotizado. Se cultiva en zonas tropicales de América Central, Sudamérica y países africanos como Etiopía, Tanzania y Kenia. Esto se debe a que requiere de mucha agua y sol, no adaptándose al frío.

El café Robusta crece en África Central, en el sureste de Asia y algunas partes de Sudamérica. Como su nombre indica, este árbol es menos exigente con las condiciones de cultivo y puede soportar temperaturas y altitudes más rigurosas. Considerado en la industria como menos sabroso y aromático que el Arábica, es muy usado en la elaboración de café instantáneo y otros cafés de menor calidad. Produce una taza con el doble de cafeína que el Arábica (entre un 2% y un 4,5%) y con mayor acidez.

Existen dos métodos esenciales de procesar el café:
    Vía seca: este proceso se aplica prácticamente a todo el café Arábica cultivado en Brasil y a la mayoría del café Robusta. Es más económico que el proceso vía húmeda, y en general se obtiene un café de menor calidad y menor precio. Los cafés denominados naturales o no lavados, hacen referencia al procesado por vía seca.

    Vía húmeda: a excepción del café Arábica de Brasil, todos los demás Arábicas se procesan por esta vía. El café verde obtenido por el procesado húmedo es conocido como lavado o suave, y generalmente da como resultado cafés más selectos y cotizados.
F. Pache S.A. sólo trabaja con cafés lavados
 
     
     
     

 

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